
La piel auténtica mejora con el tiempo si se cuida adecuadamente. Aquí te enseñamos cómo.
Nuestros zapatos están hechos con pieles naturales seleccionadas. Es normal que presenten pequeñas variaciones de tono o textura; son marcas de autenticidad, no defectos. Para asegurar su longevidad, sigue estos consejos.
Limpia el polvo y la suciedad después de cada uso con un paño de algodón suave y seco. Para manchas más persistentes, utiliza un paño ligeramente húmedo, pero nunca empapado.
La piel necesita hidratarse. Aplica una crema incolora o cera específica para calzado de piel cada 15-20 usos. Esto mantendrá la flexibilidad y evitará grietas.
Nunca seques tus zapatos cerca de una fuente de calor directa (radiador, sol intenso), ya que la piel puede resecarse y deformarse. Guárdalos en un lugar fresco y seco, preferiblemente en sus bolsas de tela.
Considera usar un spray protector repelente al agua antes del primer uso, especialmente en colores claros o gamuza.
"Un buen zapato te lleva a buenos lugares, cuídalo y te acompañará mucho tiempo."